Mi historia
EL ORIGEN DE UNA PASIÓN
Mi camino en la joyería no empezó como un plan, sino como un descubrimiento.
Entre 2010 y 2012, en Argentina, lo que comenzó como un hobby de bisutería despertó en mí un deseo profundo: el de dar forma a mis propias ideas con mis manos.
Esa curiosidad me llevó, en 2013, a mi primer taller de joyería técnica.
Un encuentro con el metal, las herramientas y las gemas que no solo me enseñó un oficio, sino que transformó mi vida por completo.
Fue entonces cuando conecté con lo que hoy entiendo como mi Ikigai: mi razón de ser y mi propósito creativo.
UN SUEÑO A PASITOS DEL MAR
En 2014, la vida me trajo a España, donde resido actualmente.
Mi amor por este oficio creció tanto que decidí convertir mi pasión en mi forma de vida y montar mi propio taller.
Hoy, ese espacio personal y creativo se encuentra a pasitos del mar mediterráneo.
Es mi refugio, mi fuente de calma e inspiración, y el lugar donde cada idea comienza a cobrar vida para transformarse en una joya con historia.
ESENCIA ARTESANAL, CREAR CON EL ALMA
Aunque han pasado años desde aquel primer contacto con el metal, mantengo intacta la promesa que dio origen a este proyecto: la esencia artesanal.
Para mí, la joyería sigue siendo:
Crear con las manos, respetando los tiempos de la materia.
Valorar el detalle, que es donde reside la verdadera belleza.
Poner el alma en cada diseño y en cada proceso.
Cada pieza es el resultado de un aprendizaje continuo y una evolución constante.
Pero, sobre todo, es el reflejo de una pasión que brilla hoy con la misma intensidad que el primer día.
EL ARTE DE CREAR DESDE EL ORIGEN